9 claves para innovar en el comercio local

Participantes del taller 'Innovación eres tú, pero nadie te lo ha contado' organizado por el programa Yo Soy Comercio Sostenible

9 claves para innovar en el comercio local

Taller de innovación impartido a comerciantes de Burgos por Cristina López Ubierna

Innovar en el comercio no siempre significa inventar algo completamente nuevo ni contar con grandes recursos.

A veces, la innovación empieza por mirar el propio negocio con otros ojos, escuchar mejor al cliente, detectar pequeñas fricciones y atreverse a probar soluciones sencillas. Esta fue una de las grandes ideas compartidas por Cristina López Ubierna ( responsable de innovación de Bjanland technologies) durante el taller «Innovación eres tú. Pero nadie te lo ha contado» dirigido a comercios de Burgos.

Una sesión práctica organizada por el programa Yo Soy Comercio Sostenible en la Cámara de Comercio de Burgos que permitió a los comerciantes volcar su creatividad en acciones útiles, medibles y con impacto real en sus propios negocios.

El taller partió de una premisa marcada por la ponente: todas las personas tienen capacidad creativa. Sin embargo, cuando hablamos de innovación esa creatividad debe convertirse en una solución que resuelve un problema concreto, aporte valor al cliente y genere un retorno para el negocio.

Una buena idea – remarcó López Ubierna – necesita método para convertirse en una herramienta útil.

Para ello, propuso trabajar desde preguntas fundamentales: qué problema se quiere resolver, si realmente merece la pena abordarlo, quién es el cliente ideal y cómo se puede medir el impacto de la solución planteada.

Uno de los conceptos más destacados fue la importancia de reducir la fricción en la relación con el cliente, es decir, aquellos pequeños obstáculos que pueden impedir que una buena propuesta funcione o que generen en el cliente ncomodidad o esfuerzo extra para que éste avance hacia la compra o hacia una  experiencia con impacto.  La experta citó algunos ejemplos de puntos de fricción en el comercio como: demasiados pasos / clics para comprar, falta de claridad en la comunicación, dudas sobre el proceso de compra, formularios largos, etc.

Observar esas barreras y eliminarlas puede ser una vía directa para innovar en el comercio.

La sesión también puso el foco en la colaboración y en la inteligencia colectiva. A través de ejemplos y casos reales compartidos por los propios comercios participantes, se trabajó la idea de que innovar no tiene por qué hacerse en solitario: mirar lo que hacen otros sectores, compartir inquietudes, pedir opinión y generar alianzas puede abrir nuevas oportunidades para mejorar la propuesta de valor.

9 claves para innovar en el comercio local

1. Innovar no es solo crear: es llevar una idea a la práctica

Una de las ideas centrales es distinguir creatividad e innovación. Todas las personas pueden tener ideas, pero solo hay innovación cuando esa creatividad se convierte en una herramienta práctica que resuelve algo y aporta valor al negocio.

 “La creatividad no es lo mismo que la innovación; la innovación es llevar esa creatividad a la práctica y que sirva para algo.” Cristina López Ubierna

2. La innovación debe resolver un problema real del cliente

Antes de idear soluciones, el comercio debe preguntarse qué problema quiere resolver y si realmente merece la pena resolverlo. La innovación parte de entender al cliente, sus necesidades, sus hábitos y sus barreras. “No podemos hacer innovación hasta que no definimos realmente el reto al que nos podemos enfrentar”, aseveró la ponente del taller dirigido a comercios sostenibles de Burgos,

3. Innovar implica monetizar y aportar retorno económico

Una idea puede ser creativa, atractiva o incluso útil, pero si no genera retorno económico o mejora clara para el negocio, no debe considerarse innovación empresarial. En el comercio, innovar también significa vender mejor, ahorrar tiempo, captar clientes adecuados o aumentar el valor medio de compra.

Cristina López Ubierna

4. El comercio debe apoyarse en la colaboración y la inteligencia colectiva

La innovación no tiene por qué hacerse en solitario. La ponente recomendó trabajar desde la colaboración para multiplicar el impacto. “La inteligencia colectiva es todo el mundo pensando lo mismo. Hay que subirse a  la “era del co”: colaboración, cocreación, conocimiento, contribución y compromiso», subrayó López Ubierna. Y es que para el pequeño comercio, compartir ideas, observar otros sectores y apoyarse en alianzas puede impulsar, significativamente, las posibilidades de innovación.

5. Observar otros negocios ayuda a innovar en el propio

Innovación no siempre es disrupción. Innovar no siempre significa inventar algo completamente nuevo; muchas veces consiste en reinterpretar una solución existente y aplicarla con valor diferencial propio. A veces, mirar lo que hacen otros comercios para detectar prácticas interesantes, incluso de sectores distintos, puede ser un buen comienzo.

6. El valor diferencial del pequeño comercio está en las personas

Para Cristina López Ubierna, el comercio local tiene una ventaja que las grandes empresas no pueden copiar fácilmente: la identidad, los valores y la forma de atender de quien lo impulsa. Esa singularidad debe convertirse en parte de la propuesta de valor. “Cuando sois negocios pequeños, vuestro valor diferencial sois vosotras y vosotros mismos, aprovechad esa relación humana, directa; ese valor de cercanía y honestidad”

7. Hay que definir bien al cliente: no todo el mundo es cliente ideal

Durante la sesión, la experta insistió en la importancia de segmentar. El comercio debe saber a quién quiere atraer y a quién no, porque intentar agradar a todos puede diluir el negocio.

Elegir cliente permite diseñar mejor la comunicación, el espacio, los servicios y las acciones de captación.

“No todos los clientes son los ideales. Decir que me dirijo a ‘todos los públicos’ no vale como respuesta: tienes que elegir uno y en ese uno ya te puedes enfocar.”

8. Reducir la fricción facilita que el cliente compre

Otra reflexión práctica es observar qué obstáculos encuentra el cliente antes de comprar: demasiados pasos, formularios largos, dudas, falta de confianza, medios de pago incómodos o experiencias poco claras. Reducir esa fricción puede ser una forma directa de innovar.

“Amazon dedica miles de millones de euros a quitar fricción. Y lo hace por algo. Hay que buscar cuáles son aquellas barreras de fricción con mi cliente; estos pequeños avances pueden ser decisivos para incrementar ventas o ganar confianza en el usuario final”

9. Innovar requiere método: empatizar, definir, idear, prototipar y medir

La innovación no se improvisa: exige escuchar, definir el reto, generar soluciones, probar en pequeño ( prototipar) y evaluar resultados con indicadores.

El comercio puede experimentar con acciones pequeñas: cambiar la disposición de mesas, probar un cartel, lanzar una promoción limitada, hacer una encuesta, testear un nuevo servicio o medir una campaña concreta. Lo importante es aprender de cada prueba y decidir si se continúa, se ajusta o se abandona.

Participantes del taller ‘Innovación eres tú, pero nadie te lo ha contado’ organizado por el programa Yo Soy Comercio Sostenible
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